El oficialismo legislativo provincial planteó una salida transitoria de explotación conjunta en la zona limítrofe en litigio. En paralelo, intendentes reportan alzas en las propiedades y proyectan un parque industrial para proveedores locales.
La carrera por las inversiones de gran escala en cobre, oro y litio a lo largo de la cordillera de los Andes abrió un nuevo capítulo de coordinación y disputa institucional en el oeste argentino. En el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la delimitación de las áreas con alto potencial geológico activó un doble frente para La Rioja: la defensa de su jurisdicción territorial y el desarrollo de la cadena de valor local.
En el plano institucional, la provincia avanza en su reclamo por casi 2.700 kilómetros cuadrados de territorio limítrofe con San Juan, una franja de alta densidad minera. El presidente del bloque Justicialista de la Cámara de Diputados riojana, Cristian Pérez, confirmó que la controversia se encamina a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, aunque propuso un entendimiento bilateral interino.
Salida transitoria por regalías
«La cuestión de fondo pasa por la territorialidad, pero atendiendo a las necesidades de ambas provincias se puede acordar un esquema transitorio: compartir actividades y regalías en la zona no delimitada. Es una salida prudente hasta que los tribunales resuelvan», sostuvo Pérez. La ley aprobada en la Legislatura provincial autoriza cautelares de resguardo y crea una comisión especial de antecedentes catastrales.
La iniciativa procura evitar litigios cruzados que frenen la llegada de capitales transnacionales a yacimientos estratégicos compartidos en la alta cordillera.
Impacto inmobiliario en el Valle del Bermejo
Mientras la diplomacia interprovincial busca caminos de acuerdo, la economía territorial ya registra el impacto del sector. El intendente de General Lamadrid, Luis Orquera, ratificó que el desembarco de firmas exploradoras disparó el valor de la tierra y de los inmuebles urbanos en el Valle del Bermejo.
Para capitalizar el ciclo, las comunas y la Cámara Empresaria Riojana impulsan la creación de un parque industrial regional. El objetivo apunta a montar infraestructura logística, transporte, talleres mecánicos y servicios corporativos antes de la fase de explotación intensiva, asegurando que las contrataciones de personal y la facturación de suministros beneficien de forma directa a las localidades del oeste riojano.
Fuente Eduardo German.
