Desde el Proyecto Minero Vicuña aseguran que no se puede avanzar con la obra hasta contar con la aprobación ambiental correspondiente. Mientras tanto, la comunidad de Guandacol espera que se destrabe la situación y se concrete una iniciativa que podría generar empleo local.
¿Qué pasó con el proyecto del bypass minero en Guandacol? Según la información oficial brindada desde el Proyecto Minero Vicuña, la iniciativa continúa sin avances debido a la falta de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), cuya aprobación depende de las autoridades ambientales de la provincia de La Rioja.
Desde la empresa sostienen que, mientras no se obtenga la autorización correspondiente, no es posible avanzar con la ejecución de la obra. Asimismo, ante las versiones que indican que ya habría una empresa contratista designada para llevar adelante los trabajos, aclararon que, sin los permisos necesarios, tampoco se puede realizar el llamado a licitación.
LA COMUNIDAD ESPERA UNA SOLUCIÓN
La principal preocupación de los vecinos de Guandacol es que esta situación pueda resolverse cuanto antes, permitiendo que el proyecto avance y se transforme en una oportunidad concreta de trabajo para la población local.
La construcción del bypass representa una expectativa importante para la comunidad, no solo por la posibilidad de generar mano de obra y movimiento económico en la zona, sino también por la necesidad de encontrar una alternativa al tránsito minero que actualmente continúa circulando por los caminos del pueblo.
UNA OBRA CLAVE PARA EL DESARROLLO LOCAL
Ante este escenario, se espera que las partes involucradas puedan avanzar en las gestiones necesarias para destrabar el conflicto y alcanzar un acuerdo que permita concretar el proyecto.
Para Guandacol y las localidades cercanas, la realización de esta obra significaría una oportunidad de desarrollo y la posibilidad de que los beneficios de la actividad minera también se traduzcan en fuentes de empleo para los habitantes de la región.
Por el momento, el proyecto continúa a la espera de las autorizaciones ambientales correspondientes. Mientras tanto, la comunidad sigue aguardando respuestas concretas y espera que las diferencias puedan resolverse para que el baipás minero deje de ser una promesa y comience a convertirse en una realidad.
La expectativa está puesta en que se avance con las gestiones pendientes y que Guandacol pueda acceder a una obra que considera fundamental para su futuro laboral y comunitario.
Fuente la voz fm 927com ar
